Archive | October, 2013
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El proceso

29 Oct

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De casorio en casorio ajeno

15 Oct

Finales de octubre, calor, sol, primavera y entre tantos eventos sociales que comienzan a suceder en ésta época del año, surgen los casorios.  Casamientos, dicho por una señorita. Boda, para alguien quien espera que su príncipe azul venga a llevarla (WHAT?) Y BLAH BLAH BLAH!

Casamiento s. m. Ceremonia civil o religiosa en que se celebra la unión de dos personas mediante determinados ritos o formalidades legales. The Free Dictionary.com

Boda f. Casamiento y fiesta con que se celebra. Word Reference.com

Casorio m. desp. Boda de poco lucimiento. Word Reference.com (JA!)

Ok, a lo que voy. Las redes sociales se visten de boda, boda aquí allá, conocidos míos, conocidos de mis conocidos. El punto es, todos los conocidos se casan, lo simpático es que no he recibido desde hace como tres años invitación a una boda (en realidad me han invitado a una el año pasado, pero decidí no ir, por razones “particulares”). Aquí va el punto, mis amigos cercanos, mi círculo social directo no posee parejas con expectativas de casamiento. Aclaro que todos ya hemos pasado el umbral de los 25 (menos tres ellos y una ya está casada).

Lo curioso es que casi siempre, estamos rodeados por personas parecidas a nosotros en lo que respecta a la forma en la que asumimos la vida. El ser humano se asocia a grupos que presentan intereses parecidos al suyo (eso lo leí en un libro de psicología en la época de colegio. Sí, hace tiempo).

A lo que trato de hacer referencia es (por tercera vez); que somos unos cuantos quienes nos aferramos a la adolescencia tardía. Y no sé si tan adolescencia, mis amigos y yo llevamos años alargando el último año de universidad, mantenemos el mismo grupal que ha ido adaptándose a las diferentes plataformas que las telecomunicaciones nos ha ofrecido, pasamos por las cadenas de mail a través del Outlook, grupales en el messenger, en el BBM, hasta el WhatsApp, y estoy segura y orgullosa a la vez de tal seguridad, que seguirá adaptándose a las nuevas tendencias de comunicación.

Así como mis amigos, las personas nuevas con quienes me he asociado durante todo este tiempo de evolución tecnológica, pero evidentemente no mental y mucho menos emocional, también sufren (o no) del Síndrome de Peter Pan, y viven según la filosofía Live fast, Die young and leave a beautiful corpse, vivir sin compromiso, porque ¿Para qué complicarse la vida? Las personas que se acoplan a mi mundito feliz están lejos de tomar compromisos que involucren a más personas que no sean ellos mismos.

Todo este análisis observativo, que me ha dejado toda la madrugada sin dormir, me sugiere que, teniendo en cuenta la asociación selectiva según intereses comunes; aparentemente el mundo feliz en el que resido carece de niveles importantes de compromiso, y eso está bueno, por ahora…

Sin embargo, imagino nuestras vidas en unos 10 años en caso de que no lleguemos a la meta del “DIE YOUNG”, como viejos de mierda que no cogen y se juntan a tomar whisky, y criticar a aquellos que si cogen… y me aterrorizo. No quiero morir ahogada en mi propio vómito con olor a vieja, y que cuando me entierren crezca la maleza alrededor de mi tumba (nota: escribir sobre las mejores formas de morir y ser “enterrado”).

Y así, entre casorio y casorio al que no hemos sido invitados, YO, me doy cuenta de que alguna vez tendremos que asumir el hecho de que tan adolescente ya no estoy, y que es hora de empezar a descartar la idea de morir joven en la cómoda boludez, y finalmente tomar aquellas decisiones que tan laboriosamente he estado postergando. Llega un momento en el que procrastinar ya no es un negocio rentable y hay que ponerse al día con las materias pendientes y aceptar el desafío de ser adultos. Y…que tan malo puede ser… no sabremos hasta que lo vivamos. Y así, decido que es hora de lanzarse hacia el vacío del futuro prometedor, y nada allá voy…

JERÓNIMOOOOOOOO…